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Marta Sibina y Albano Dante abrieron la revista Cafèambllet (Café con Leche) hace ocho años en el pueblo de Breda (Girona). Ninguna de los dos era periodista de formación, pero pensaron que hacía falta explicar lo que pasaba en la zona a un nivel muy local y contribuir a mejorarla difundiendo información.

Ahora mismo, Cafèambllet distribuye a mano y de forma gratuita 30.000 ejemplares en un área de unas 200.000 personas (Lloret, Calella y el interior de la comarca de la Selva) y es, según el Barómetro de la Comunicación y la Cultura de la Generalitat de Catalunya, la segunda revista mensual más leída de la provincia de Girona. La revista tiene también una web, que no genera ingresos pero sí muchas visitas. No dispone de subvenciones públicas y se financia precariamente con los anuncios que publican sobre todo los comercios de la zona en su edición en papel. Marta sigue trabajando a media jornada como enfermera quirúrgica y dedica el resto de su tiempo a gestionar la revista; Albano, licenciado en Filología, es el director y el único redactor. El comedor de su casa es la redacción.

Desde hace unos dos años, Cafèambllet investiga el destino del dinero público que recibe la Corporación de Salud Selva Maresme por la gestión de los hospitales de la zona. Tirando del hilo ha revelado casos de irregularidades que implican a altos cargos de la sanidad catalana. De su labor y los artículos que ha publicado se han derivado investigaciones de la Oficina Antifraude. Cafèambllet fue la primera publicación en destapar el caso de Ramon Bagó, exalcalde de Calella y expresidente y consejero del Consorci de Sanitari i Social de Catalunya, y la primera, junto con el diario El País, en publicar que en 2006 la Sindicatura de Cuentas archivó un informe que acusaba a Xavier Crespo, exalcalde de Lloret, hasta hace poco diputado por CiU y presidente de la comisión de Salud del Parlament, y actual número cuatro de la lista electoral de CiU por Girona, de enriquecerse con dinero de hospitales.

Siendo una revista pequeña y “de pueblo”, Cafèambllet se apoya en las redes sociales para difundir mejor la información. Una de les técnicas innovadoras que utilizan es grabar el contenido -leído- de sus artículos en un vídeo, que después cuelgan en su canal de Youtube. A menudo, los vídeos tienen un tono de denuncia y de reivindicación, interpelan directamente a los gestores públicos e invitan a la ciudadanía a movilizarse. Su labor ha convertido a Cafèambllet en una de les publicaciones más beligerantes en favor de la transparencia y en contra de la corrupción, y a Marta y Albano en unos de los activistas más destacados en defensa de la sanidad pública catalana y de la información de servicio público.

El mes de marzo pasado, Josep Maria Via, un alto cargo de sanidad y asesor del presidente catalán, los demandó por atentado contra el honor por uno de los vídeos que colgaron, titulado “El robo más grande de la historia de Catalunya”. Un juzgado de primera instancia de Barcelona falló el 24 de octubre a favor del demandante y condenó a Cafèambllet a destruir el vídeo, retirarlo de Youtube e indemnizar a Josep Maria Via con 10.000 euros. Es la mitad de lo que exigía el demandante pero el doble de lo que propuso la fiscal. Se trata, en cualquier caso, de una sentencia de cierre para una revista familiar y de tan pocos recursos como ésta.

La sentencia es alarmante, no solo porque la justicia ha resuelto el caso de Cafèambllet con inusitada rapidez y mucho antes de que hayan llegado a los juzgados los casos de corrupción que ha revelado, sino también porque supone una amenaza clara para la libertad de expresión y de información y para el periodismo crítico e independiente. Si algo pone de manifiesto la labor, valiente, de Cafèambllet es la ausencia total de transparencia por parte de los gestores públicos y la pasividad de todos aquéllos -medios de comunicación incluidos- que deberían fiscalizarlos.

Marta Sibina y Albano Dante han estado denunciando desde hace meses que la demanda de Josep Maria Via es un intento de silenciarlos. No es la única censura que han sufrido: también se les han retirado ejemplares de algunos espacios públicos donde los distribuían y Youtube ha bloquejado el acceso a España de un vídeo por una supuesta demanda de difamación que no se ha concretado, a pesar de que Xavier Crespo los amenazó en mayo con una querella.

Cafèambllet cuenta con el apoyo activo de colectivos y personas que batallan a diario por la sanidad pública y el de otros ciudadanos y plataformas solidarias, pero, salvo algunas excepciones, no tiene todavía el de los periodistas como colectivo.

Animamos desde aquí a todos los profesionales de la información –estén colegiados o no, lo sean de carrera o no, trabajen donde trabajen, estén jubilados, en activo o en paro- a firmar este texto en defensa y en solidaridad con Marta Sibina y Albano Dante. Sobre todo para que Cafèambllet pueda continuar trabajando sin obstáculos, presiones ni amenazas, pero también porque todos nos jugamos mucho en ello.

Todos somos Cafèambllet; todos deberíamos ser #mésCafèambllet

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